| Con la idea de adaptar genética
de excelencia a las zonas menos favorables de cría,
fue que se introdujo genética de punta del exterior
para obtener planteles que serían la base de nuestros
vientres. Por medio de la transferencia embrionaria, se
obtuvo en poco tiempo un plantel que sirvió de
base para la producción de toros y vientres. Esta
adaptación hace que hoy podamos obtener individuos
adaptados a estas latitudes mejorando notablemente su
capacidad de producción.
La selección aplicada sobre esta raza, hizo
que se obtengan ejemplares con características
que les brindan una gran capacidad de adaptación,
con una pigmentación notable y un tamaño
ideal para estas zonas, lo cual hace que produzcan excelentemente. |